La última decepción en la candidatura madrileña a los juegos olímpicos no es la tercera como muchos piensan, sino la cuarta.

Ya en 1972 hubo una candidatura a los JJOO. Sabemos que la idea de una candidatura española fue de Avery Brundage, presidente del COI, nada más y nada menos, de ideas ultra conservadoras, gran enamorado de España y admirador del régimen franquista. En octubre de 1965 la asamblea del COI tuvo lugar en Madrid y allí Brundage indicó a Elola-Osaso y otros jerarcas del COE que una candidatura española sería bien recibida y podía ganar. Los plazos eran cortos pues la inscripción de candidatas terminaba el 1 de enero de 1966 y la primera ciudad en reaccionar favorablemente fue Barcelona, la opción más lógica, pues ya había sido candidata en 1924, 1936 y 1940, tenía más instalaciones (un estadio olímpico, una piscina, un nuevo palacio de deportes, etc) y había acogido con gran éxito los II Juegos Mediterráneos en 1955.

Pero en pocas horas, a finales de diciembre de 1965 , surgió la idea de una candidatura madrileña y se precipitaron los acontecimientos. No está claro de quién fue la idea de sustituir Barcelona por Madrid, algunos apuntan a Franco en persona, otros a Arias Navarro o Elola, lo cierto es que el 18 de diciembre el pleno municipal de la Villa y Corte aprobó presentar la candidatura, ante el enfado de los miembros del COE, especialmente cuando vieron que el alcalde de Madrid, Carlos Arias Navarro, no tenía ningún interés en los Juegos y el gobierno español no era muy entusiasta ante la idea de convertirse en objetivo de todos los medios de comunicación del mundo y recibir miles de visitantes de todos los países, incluidos los comunistas.

El libro oficial proponía 19 instalaciones existentes en Madrid (algunas un tanto sorprendentes, como la Plaza de Toros de Las Ventas), más el puerto de Barcelona para la vela y construir un estadio olímpico para 100.000 espectadores, una piscina para 12, un pabellón para 10.000, un velódromo para 6.000 (ampliable a 20.000) y dos polígonos de tiro…

Casi todo quedaba concentrado en la zona oeste de la ciudad (Ciudad Universitaria, Casa de Campo, Club de Campo, Zarzuela, Puerta de Hierro, Parque Sindical Deportivo) y la villa olímpica iba al norte (zona de Fuencarral).

Pues bien, a pesar de la polémica interna entre Madrid y Barcelona, del poco interés de Arias Navarro, de lo precipitada de la candidatura y de la ambigua postura del gobierno, a pocos meses de la elección Madrid tenía muchas opciones y era la favorita junto a Múnich. Las otras dos candidatas, Montreal y Detroit ,no tenían opciones pues los juegos no se celebraban en Europa desde 1960 y era hora de regresar al viejo continente. Además la candidatura madrileña era apoyada por los países comunistas, que preferían España a la RFA, y por países iberoamericanos y árabes. Fue entonces cuando el ministro de Gobernación Camilo Alonso Vega se puso nervioso e intentó abortar la candidatura, se llegó a filtrar a la prensa que Madrid se iba a retirar de la carrera o que el gobierno español no apoyaría económicamente las inversiones necesarias… Todo esto horas antes de la votación final de Roma el 26 de abril de 1966.

El mensaje final de que realmente no querían los JJOO lo personificó Arias al no acudir a Roma, un desaire que no pasó inadvertido al COI. Madrid recibió la peor votación técnica de las cuatro candidatas y se pusieron muchos reparos a sus planes para el remo y el piragüismo. Aún así en

la votación final Madrid obtuvo 16 votos (como Barcelona en 1931) y una honrosa derrota frente a Múnich.

La polémica por presentar a Madrid en lugar de Barcelona no se apagó en Cataluña en mucho tiempo y a pesar de la censura de la época se llegó a publicar algún duro artículo al respecto, como uno de Nestor Luján en

Destino…lo mejor para España en aquella sesión romana del COI fue la elecciónde Samaranch cómo segundo miembro español …un pequeño primer paso hacia futuras candidaturas olímpicas españolas…